viernes, 14 de diciembre de 2007

Trampas de luz para insectos voladores

Esencialmente existen en el mercado los siguientes tipos de trampas de luz para insectos y muy especialmente para moscas:
Trampa electrocutora
Trampa con planchas adhesivas
Trampa eléctrica-adhesiva.


La trampa electrocutora ("Zappers") atrae las moscas con tubos ultravioletas y cuando la mosca se posa sobre una grilla conductora, una corriente de alta tensión la atraviesa y la mata. La trampa adhesiva por su parte, posee una plancha con un pegamento donde las moscas quedan adheridas al posarse y finalmente mueren. Cuando las planchas quedan saturadas deben reemplazarse. Finalmente existe un tercer tipo “híbrido”, patentado por “Vector” que posee una placa especial la cual recibe un pulso eléctrico de bajo voltaje cada ocho segundos capaz de aturdir al insecto que toma contacto con ella, cayendo así sobre una plancha adhesiva donde queda retenido y muere.
Todas ellas son efectivas, pero en la trampa electrocutora el insecto virtualmente “explota” al ser atravesado por la corriente y sus pedazos caen fuera de la misma. Este detalle es el motivo por el cual se desaconseja totalmente su empleo en lugares donde se manipulan alimentos, ya que la proyección de partes de insectos puede alcanzar en ocasiones distancias de 1,5 a 2 m.

La trampa de luz adhesiva se ha convertido prácticamente en un estándar en el mundo para empleo en lugares donde se manipulan alimentos. La trampa IPSA ha sido concebida especialmente para la industria alimenticia por lo que es del tipo “adhesiva”.

LÁMPARAS
Los insectos voladores tienen adaptado sus sistemas visuales para ser especialmente sensibles a la porción ultravioleta (UV) del espectro electromagnético, y durante miles de años han hecho uso de la luz ultravioleta para guiarse. Esto biológicamente ha significado para muchos insectos el sacrificio de visión en la porción roja del espectro (el otro extremo del espectro visible). La luz ultravioleta queda fuera del rango de visión de los humanos y está inmediatamente al lado de la zona del espectro visible que corresponde al violeta (de allí su nombre). Está clasificada como la radiación que tiene una longitud de onda de entre 100 y 400 nanómetros (nm). La propiedad de la luz UV de atraer insectos recibe el nombre particular de fototropismo aunque no se trata realmente de un tropismo (término reservado para los seres inanimados) sino de una “taxia”.
Dentro del espectro de la luz, hay una serie de rangos. La luz azul, por ejemplo tiene una longitud de onda de entre 450 a 500 nm, la luz verde de 500 a 560 nm, la naranja entre 600 y 650 nm, y la roja entre 650 a 700 nm. Nótese en el siguiente gráfico, que al lado de la luz visible, hay un rango que corresponde al UV lejano (far UV), UV medio (middle UV) y UV cercano (near UV). La UV lejana se usa en aplicaciones científicas (fundamental-mente como germicida), la UV media es normalmente empleada en lámpara de bronceado de la piel porque está en el rango UV que emite el sol y el rango UV cercano que va de 3500 a 4000.

Angstroms (o 350 a 400 nanometers), también es conocido en la jerga como “luz negra”, es el que se aprovecha para atraer insectos voladores considerándose a su vez como el rango más inocuo para los seres humanos.
Las lámparas empleadas en nuestros equipos se construyen con un vidrio filtrante especial que reduce el paso de radiación visible y deja pasar la luz UV emitida a la longitud de onda de mayor efectividad en la atracción de moscas (alrededor de 350 nanómetros).

Eficacia de los tubos UV: Los estudios realizados con tubos UV apropiados, muestran que muchas moscas no responden inmediatamente a las trampas pero el efecto al cabo de un tiempo es contundente. Ensayos que se realizaron en laboratorio sobre poblaciones de 100 moscas mostraron que en los primeros cinco minutos, son atrapadas del 20 al 30 % del total, a los quince minutos del 50 al 60 % y en menos de dos horas, el total de las moscas.

Como esto fue realizado en condiciones casi ideales, se realizaron luego ensayos colocando las trampas en distintas posiciones y bajo diferentes condiciones, llegándose a la conclusión de que una trampa bien diseñada asegura al cabo de siete horas la captura del 92 % de la población de moscas de un local cerrado, el 98 % en 24 horas y el 99 % en 36 horas. Esto muestra que todas de alguna manera responden, pero no todas en el mismo tiempo.

Vida útil de las lámparas: Los tubos UV especiales empleados en las trampas de luz son realmente el "corazón" del equipo y mal que nos pese, van perdiendo mucha de su efectividad con el tiempo. La atracción de insectos voladores es directamente proporcional a la intensidad de la emisión de luz UV de la lámpara. Las lámparas que son nuevas emitirán el nivel más alto de luz ultravioleta. Es importante entender este hecho porque los tubos fluorescentes pueden estar emitiendo luz, pero no hay garantía de que esta luz esté en la longitud de onda correcta.
Esto es la razón por la qué es tan importante reemplazar lámparas de luz UV en cada trampa por lo menos una vez al año (dos veces al año en zonas tropicales y subtropicales). Es recomendable efectuar el recambio en primavera, que es la época del año en la cual la actividad de los insectos comienza a ser nuevamente intensa. Tener en cuenta que no necesariamente el apagado de los equipos aumenta la duración de los tubos ya que los reencendidos frecuentes afectan también seriamente su vida útil.

Mantenimiento: Es necesario con frecuencia realizar la limpieza de los tubos con un paño humedecido en alcohol (desconectar el equipo para realizar esta operación) para eliminar el polvo superficial ya que este puede ocasionar una reducción del hasta el 25% en la emisión de luz.

Seguridad: La radiación de las lámparas UV especiales para insectos tienen muy poco alcance por lo que el riesgo para quienes están expuestos es muy bajo.
Considerando que el límite tolerable aceptado para una exposición continua de los ojos es 1,0 mW/cm2, es necesario para que exista riesgo, que tal exposición se realice a sólo muy pocos centímetros de la misma.

El límite tolerable aceptado de exposición durante 8 horas continuas para ojos y piel es 0,1 µW/cm2. Las lámparas alcanzan este nivel a aproximadamente 1 m de distancia, o sea que se requiere una relativamente gran proximidad de un individuo para que sea afectado. Los datos corresponden a una lámpara nueva por lo que el riesgo disminuye a medida que transcurre el tiempo. La zona más riesgosa de emisión es entre 290 y 315 nm, pero el vidrio y muchos plásticos pueden emplearse como filtros de esta radiación si se quisiera reducir aún más el riesgo.El FDA ha medido la radiación ultravioleta empleada en lámparas para atraer insectos (UVA) y ha concluido con que no afecta la salud. Este estudio estuvo basado en el denominado Threshold Limit Values (TLV) de exposición recomendado por la American Conference on Governmental Industrial Hygienists (ACGIH) presentado a discusión por Phillips en 1983. Las conclusiones, lógicamente, están referidas a períodos de exposición a corta distancia, durante tiempos relativamente breves.

2 comentarios:

Unknown dijo...

qUE TRAMPAS DE LUZ RECOMIENDAS PARA MONITOREO DE GORGOJOS DE GRANOS ALMACENADOS COMO Tribolium y Cryptolestes

Unknown dijo...

qUE TRAMPAS DE LUZ RECOMIENDAS PARA MONITOREO DE GORGOJOS DE GRANOS ALMACENADOS COMO Tribolium y Cryptolestes